Los implantes mamarios

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El implante mamario es un tipo de  cirugía estética para aumentar el tamaño del busto. Este tipo de procedimiento quirúrgico se utiliza con fines diferentes: el aumento del pecho, la mejora de la forma de los senos de una mujer después de varios embarazos o la mejora de simetría en el caso de tamaños desiguales de mama.

Existen dos tipos de implantes, según el material de relleno de los mismos, con muchas formas y texturas diferentes disponibles. De Solución Salina, la cicatriz de inserción es menor con este tipo de prótesis. De Gel de silicona viscosa, estos últimos son los que tienen mejor resultados estéticos y al tacto. Especialmente para las mujeres con muy poco tejido mamario, y para las pacientes de reconstrucción después de la mastectomía, los implantes de gel de silicona son superiores para el aumento mamario y la reconstrucción.

Los implantes pueden introducirse por distintas vías. Siendo la mas elegida, generalmente para colocar prótesis de gel de silicona, la vía submamaria, a través de una incisión situada en el pliegue submamario, y  es la que puede dejar la cicatriz más visible.  La vía periareolar , predispone mas a la contractura capsular y puede dañar nervios y conductos mamarios. Se la utiliza más para colocar prótesis de solución salina, ya que la incisión que permite esta técnica es menor. La vía axilar, no deja cicatriz visible, pero a veces logar la simetría suele ser más difícil con ésta técnica. Finalmente, la vía transumbilical, a través de una incisión en el ombligo, no es apta para la colocación de prótesis de gel de siliconas.

Los implantes pueden situarse en la mama a varios niveles:
Subglandular, bajo la glándula mamaria, ésta es la que produce mejores resultados estéticos, pero la que más frecuentemente se encapsula. Si la paciente tiene mamas muy pequeñas, puede no ser recomendable. Subpectoral, a veces la prótesis puede tener una movilidad exagerada,  con esta técnica.
Subfascial: entre la aponeurosis y el músculo pectoral. Quienes proponen esta técnica, afirman que la prótesis se mantiene más firme, en su lugar.
Submuscular, se la suele utilizar para reconstrucción mamaria.

Tanto la elección del tipo de prótesis como la vía de introducción, y la situación de la prótesis dependen de la valoración de cada caso, de acuerdo a contextura física de la paciente, edad, preferencias y experiencia del cirujano.
Las cicatrices quirúrgicas duran alrededor de seis semanas, y se desvanecen en pocos meses. Según la actividad diaria de cada mujer, las pacientes generalmente reanudan su vida normal tras una semana de post-operatorio. Las mujeres cuyos implantes mamarios fueron colocadas  submuscular,  suelen tener una convalecencia más larga, y experimentan un poco más de dolor, debido a las incisiones necesarias que requiere esta técnica.

Complicaciones

La colocación de implantes de mama, presenta los mismos riesgos de salud comunes a la cirugía, como reacción adversa a la anestesia, hematomas (sangrado post-operatorio), seroma (acumulación de líquido),  infección, y sobre todo el dolor del pecho, alteración de la sensibilidad,  dificultad con la lactancia, pliegues visibles,  asimetría mamaria, el adelgazamiento del tejido mamario, y simmastia (interrupción del plano natural entre los pechos).

Fibrosis capsular: Cuando se coloca una prótesis de mama, el cuerpo reacciona envolviéndola con una fina lámina que la aísla y que se denomina cápsula periprotésica. En algunos casos (2 ó 3 %) esta reacción es violenta y la cápsula se hace muy gruesa, comprimiendo la prótesis, dando a la mama un aspecto redondeado y tacto muy duro. Es lo que se llama contractura capsular y que si no mejora con los tratamientos no quirúrgicos disponibles,  puede obligar a una re intervención.

Importante a tener en cuenta

Las mujeres con implantes de mama son capaces de amamantar a sus bebés, sin embargo, los dispositivos de implantes mamarios pueden causar dificultades funcionales, ya que algunos procedimientos  – especialmente las incisiones periareolar y la colocación subglandular – se asocian con una mayor incidencia de problemas funcionales mamarios. Si se desea garantizar la funcionalidad de la lactancia materna después de la cirugía, la mujer debe discutir con su cirujano plástico el mejor procedimiento de implantación, que menos daño ocasione a los conductos mamarios y a los nervios del pezón.
En general los implantes, no contraindican ni impiden la realización de mamografías diagnósticas.
Los estudios de cáncer de mama de mujeres con implantes no informaron diferencias significativas  los pronósticos son similares en ambos grupos, con en un menor riesgo de recurrencia del cáncer o la muerte posterior, para las mujeres con aumentos mamarios.
Es importante saber que los implantes no son para toda la vida y son necesarias las visitas futuras al cirujano plástico en caso de que necesiten ser remplazados o revisados.
En promedio, los implantes mamarios durar hasta 10 – 12 años, pero este período puede variar de acuerdo a las diferentes circunstancias.
Debido al envejecimiento, los implantes pueden cambiar sus posiciones y en este caso se requiere un procedimiento complementario.

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